Veneno de Abeja


¿Que es el veneno de Abeja y cómo funciona?
A pesar de que varios experimentos han demostrado que el veneno de abeja entero es lo más útil clínicamente, un número de investigadores han fraccionado miel de abeja y descripto 18 componentes farmacológicos activos. El veneno de abeja entero se puede dividir en pequeñas fracciones moleculares (melitina, apamina, adolapina, fracción Oa) y en fracciones moleculares altas (fosfolipaso, A2, hyaluronidaso, MCDP) para nombrar algunos a continuación una breve descripción de algunos de sus componentes.

Melitina: Representa el 50% del peso seco del veneno de abeja; es citotóxico, mastocítico, proteína estabilizadora de membrana con un poderoso bactericida y antiflamatorio.

Adolapina: Inhibe ciertas enzimas del torrente de ácido aracnidónico en dosis de 100 bajo pliegues (en una base molar) que regularmente utiliza drogas que suprime el sistema protaglandino - sintético.

La Adolapina inhibe la conversión del ácido arácnidonico a Prostaglandino E2 mejor que la aspirina. Inhibe la actividad de la primera enzima en el sistema prostaglandino sintético llamado "cycloxygeneasa". Esto sirve tanto como antiinflamatorio o como analgésico.

Apamina: Inhibe la actividad complementaria (C3) al punto de producir antiflamación sin afectar el sistema de defensa inmunológica. También obliga a la proteína de la bomba de potasio que bloquea la membrana a transferir el potasio a las uniones neuro-musculares. Este es, probablemente, el componente operativo en el tratamiento de esclerosis múltiple. La Apamina también posee efectos beta-adrenérgicos no bloqueados enteramente por la droga Propanolol, y efectos antirrítmicos en corazones con arritmias intrínsecas. Otros componentes contribuyen terapéuticamente en diversas formas bioquímicas muy específicas para describir aquí.

¿Efecto local o sistémico?
Ha sido demostrado que el veneno de abeja posee efectos terapéuticos locales y sistémicos. Las propiedades sistémicas antiflamatorias incluyen la estimulación de cortisol indógino vía eje, hipotálamo- pituitario-adrenal. La acción local antiinflamatoria consiste en las respuestas inmuno-celulares del cuerpo o una proteína externa (veneno de abeja). Específicamente el veneno de abeja ejerce la estabilización de la membrana lisosomal, la inhibición de la producción de superóxido, la inhibición de la actividad fagocítica de los leucocitos, vía la estimulación de glucocorticoide y adrenalina y la inhibición de la NSAIDS. Experimentos han demostrado que el veneno de abeja es mucho más potente como agente antiinflamatorio que las drogas comúnmente utilizadas (bancos).

Hay grandes diferencias entre el veneno de abeja y las drogas comúnmente utilizadas como antiinflamatorios. Primero que todo el veneno de abeja actúa indirectamente en el problema porque alienta al cuerpo a hacer su propio trabajo de sanación. Esto es muy diferente a las drogas que atacan el problema directamente (por ej.: atacan el germen) y a la larga estas drogas entrenan al sistema inmune a tornarse apático o indiferente. Metafóricamente, imagine al hermano menor (sistema inmune) con un matón acechándolo (enfermedad). Si el hermano mayor (antibiótico) siempre lo defiende del matón, el hermano menor no aprende a defenderse por sí mismo. Esas drogan crean dependencia (apatía inmune) mientras que el veneno de abeja alienta la autoconfianza.

Una comparación del perfil de los efectos colaterales del veneno de abeja versus otros antiinflamatorios es importante de tener en cuenta. Tome como ejemplo la cortisona, el antiinflamatorio más potente del mercado. Sus efectos colaterales incluyen humor irritante, depresión, fatiga, retención de líquidos, ganancia de peso, etc. El veneno de abeja (que produce cortisol endógeno) tiene un sorprendente efecto diferente. Los pacientes sienten un incremento de la energía, normalización de la presión sanguínea y mejor estado anímico. Es más, la cantidad de veneno de abeja necesario para la antinflamación es de 100 a 10.000 veces menor que la dosis requerida por otros estabilizadores de la membrana (glucorticoides, NSAIDS). Finalmente no se han reportado incidentes de síntomas "cushing aid", resultantes de la estimulación del sistema hipotalámico - pituitario - adrenal causado por este tratamiento. Equivalente dosis de corticoides tienen, sin embargo, los bien conocidos y desalentadores efectos colaterales.