Polen


¿Que es el Polen?


Pequeños gránulos de dimensiones microscópicas, con 50 micros en promedio, que contiene células espermáticas que es el elemento reproductivo masculino de las plantas más evolucionadas del sistema biológico vegetal.

Producido por las anteras, situadas en el extremo del estambre, que es el órgano sexual masculino de las flores, y son transportados al estigma que es parte del órgano sexual femenino de las flores.

El traslado del polen desde el órgano donde se ha formado hasta la parte femenina de la flor se conoce con el nombre de polinización y puede efectuarse de maneras diversas, que son características para cada especie.

En nuestras latitudes, los casos más frecuentes de polinización son por anemofília, con el viento como medio de arrastre y diseminación de los granos de polen, y por entomofília, cuando la polinización corre a cargo de insectos (abejas, mariposas, escarabajos, etc). El proceso de la polinización requiere que los pólenes sean células especialmente resistentes, ya que se ven sometidos a condiciones ambientales adversas que podrían provocar el colapso y desecación de los componentes celulares, alterándolos y haciendo el polen inviable. Como adaptación a ello, los pólenes están recubiertos por una pared de notable resistencia llamada exina. Está constituida por uno de los materiales más inalterables de la naturaleza, la esporopolenina, muy resistente a ácidos y bases y no afectado por las variaciones térmicas habituales en la naturaleza. Funciones del polen en la colmena
El polen recolectado por las abejas en las anteras de las flores, es transportado a la colmena y se deposita en los panales cerca de la cría, donde será utilizado para su alimentación. En comparación con la miel que es rica en carbohidratos, el polen es rico en proteínas. La Composición
Contiene proteínas y es la mayor fuente conocida hasta hoy de vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Posee vitaminas A,B,C,D,E y K, aminas, esterol, lecitina, nucleínas y en general, todos los aminoácidos indispensables. Contiene potasio, magnesio, calcio, silicio, fósforo, manganeso, azufre, cobre, hierro y cloro. Es rico en vitamina P que aumenta la resistencia vasocapilar y previene la embolia. Posee agentes antibióticos muy poderosos y una provitamina llamada caroteno que el organismo transforma en vitamina A.

Indicaciones del polen:

Como reconstituyente: Excelente reconstituyente intelectual, dando una sensación de optimismo y bienestar. Muy aconsejado en depresiones, irritabilidad y neurastemia.
Delgadez: Ayuda a ganar peso.
Crecimiento: Muy adecuado en la anemia. Puede llegar a aumentar un 25 % los glóbulos rojos y la hemoglobina en un 15 %.
Vista: Gracias a su contenido en riboflavina el polen mejora la visión.
Tratamientos de belleza: Es uno de los elementos que forman parte de muchas cremas de belleza ya que está demostrado que afina y suaviza la piel.
Alopecia: El polen detiene la caida del cabello ya que contiene cistina, un ácido aminado azufrado que aumenta el sistema piloso.
Próstata: Según el Dr Erik Ask-Upmark de la universidad Sueca de Upsala el polen en píldoras tiene una acción eficaz sobre la próstata.
Intestino: El polen combate el estreñimiento, la enteritis y la colibacilosis. Su papel es regulador.
Hemorragia cerebral: El poeln fortifica el sistema el sistema reticular, especialmente el capilar, epecialmente el polen de alforfón.
Embarazo:Al contener ácidos aminados aumentan el metabolismo de las futuras mamás.
Recuperacion en casos de anemia
Aumenta resistencia a las enfermedades
Regulador intestinal
Aconsejable frente a apatia sexual y problemas de próstata por su gran riqueza en Zinc.
Ayuda a recuperar el apetito en personas convalecientes
Alimento ideal para deportistas ya que aumenta la resistencia ante el esfuerzo físico
Muy útil para los diabéticos ya que ayuda a regular los niveles de glucosa.
Gracias a su contenido en Riboflavina , vitamina A y Zinc ayuda a mejorar la visión.
Información nutricional de el polen El polen gracias a su alto porcentaje en hidratos de carbono lo convierten en un complemento alimenticio ideal en periodos de escasa energía.
Contiene un 20% de proteínas (indispensables para el buen funcionamiento del organismo) y un gran número de minerales y oligoelementos que ayudan a la función celular, muscular y esquelética.
Su aporte en vitamina A lo hace un aliado en fases de crecimiento y la vitamina B equilibra el sistema nervioso. ¿Sabías que el polen...? "Sin el polen no habría semilla que se convirtiera en planta, ni árbol que diese fruto".
Piensa en este magnífico elemento que colabora en el renacer constante de la naturaleza y que es recogido con tanto cariño, para tu propio bienestar.

El polen es el nombre colectivo de las microsporas (granos de polen) de las plantas con semilla (espermatófitos). El grano de polen tiene una cubierta resistente que facilita su viabilidad mientras es transportado de la planta que lo ha originado a otra (proceso de polinización). Se llama Palinología al estudio del polen en todos sus aspectos.

El grano de polen contiene un individuo masculino reducido a dos o tres células: el gametofito masculino, la fase haploide en el ciclo de alternancia de generaciones característico de las plantas. Una vez ocurrida la polinización, una vez llegado el grano de polen a la superficie receptiva en la planta de destino, se produce su germinación. Del grano surge el tubo polínico, que es una emanación de citoplasma a través de la cual migran los núcleos masculinos en dirección a la oosfera (el gameto femenino) y el núcleo polar (en las angiospermas hay una fecundación doble).

El polen de las plantas anemófilas es seco y poco denso, pequeño o con sacos aéreos. El de las plantas zoófilas (sobre todo entomófilas) suele ser rugoso y adhesivo, por la presencia de ciertos aceites, lo que facilita que se agregue y, sobre todo, que se adhiera al cuerpo de los polinizadores. El polen aceitoso de las plantas entomófilas es muy nutritivo y es la recompensa que reciben muchos agentes, sobre todo los menos especializados, como los escarabajos.

La mayor parte del polen nunca llega a su destino, sino que acaba en el suelo y enterrado bajo sucesivas capas de sedimentos. Gracias a su gran resistencia, el polen se conserva enterrado durante millones de años, por lo que es una importante fuente de información a la hora de determinar el clima y flora que tuvo una región en épocas pasadas. El análisis palinológico ayuda a datar los sedimentos y es también una valiosa herramienta en la reconstrucción de las condiciones climáticas y ecológicas originales.

El polen y las abejas
Son muy pocos los animales que pueden alimentarse del polen, las abejas melíferas están entre ellos, esto es posible debido a que generan enzimas capaces de digerir el mismo mientras está almacenado en los panales de cera. No es un proceso inmediato, sino que la abeja almacena el polen en los panales, agrega sus enzimas, tapa este polen con una capa de miel a fin de que sea un proceso anaerobio, y luego de unas semanas el polen se transforma en lo que los apicultores denominan pan de la abeja. En esas condiciones el polen resulta digerible, obteniéndose de él todas las proteínas.